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Montessori ¿en casa?

El método Montessori es uno de los más populares de las llamadas pedagogías alternativas pero ¿es posible trasladar este método a nuestra educación en familia?

Muchas veces al hablar de la educación en familia y de homeschooling surge en la conversación el método Montessori. Muchas familias lo aplican como sistema educativo único en su familia aunque la mayoría toman actividades y materiales de vez en cuando como forma de completar su formación.

Este último es nuestro caso. Aplicar el método Montessori al 100×100 en casa no es sencillo. Hay muchos motivos, no solo porque sea caro (sólo lo es en cierta parte), si no por que requiere bastante espacio. Para todo el material y las actividades, cada cosa tiene que ir en su lugar. Para mi este fue un gran inconveniente cuando empecé a interesarme por este método.

La realidad es que es un método pensado para las escuelas y por eso los materiales son de buena calidad y por lo tanto caros, pero en relación calidad precio están muy bien. El problema es que en casa no creo que se aprovechen tanto como en una escuela, por más hijos que tengas.

Muchos materiales pueden realizarse en casa fácilmente (la semana pasada dejábamos este DIY de las barras numéricas en el blog)

Este es un método científico y llevarlo a la práctica es complicado a pesar de que cada vez hay más acceso a libros y cursos. Pero hay muchas cosas que me gustan de la filosofía Montessori. Uno de los pilares en los que se basa es la importancia de dar al niño un espacio previamente preparado en el que pueda moverse libremente. El niño en este espacio podrá para investigar, curiosear y aprender. 

En casa podemos seguir algunas pautas del método Montessori

A mí me gusta especialmente todo lo relacionado con el “ambiente preparado“.

¿Es posible crear un ambiente preparado en casa?

María Montessori  describe este espacio como “cálido y acogedor”. Para mí esto fundamental en nuestro día a día y a la educación de nuestros hijos.

No siempre es posible contar con un espacio único para el estudio en familia o una habitación homeschool exclusiva por lo que debemos cuidar mucho la organización de nuestro hogar para convertirlo en un espacio atractivo que anime a los niños a explorar y ser creativos.

Dejar al alcance del niño los materiales que pueda necesitar a lo largo del día y no hablo de sus juguetes sino de las pinturas, cartulinas,  libros, incluso su taza o vaso de desayuno. La vida práctica. El simple hecho de poner las cosas del desayuno a su alcance, por ejemplo, está fomentando su autonomía y libertad. Estos pequeños gestos acostumbran a los niños a responsabilizarse de pequeñas tareas y actividades según su propio desarrollo.

cuidar mucho la organización de nuestro hogar para convertirlo en un espacio atractivo que anime a los niños a explorar y ser creativos


Actividades con material Montessori.

  • Cada objeto tiene un propósito, casi siempre dentro de un aprendizaje secuencial.
  • Cada objeto además tiene que tener su ubicación (de ahí los problemas de espacio a la hora de llevar a cabo este método en casa de forma “pura”) mostrándose en estanterías abiertas bien ordenadas.
  • Los niños elegirán libremente su actividad y los padres/educadores son sólo guías de apoyo que observan la actividad sin intervenir, sin ayuda inmediata.
  • Se trata de que el niño sea consciente de su libre elección, de su propio trabajo y de sus propias decisiones. 
  • Debe tenerse en cuenta que el material Montessori no es un objeto de aprendizaje en sí mismo sino que es una herramienta para ayudar al niño a la construcción de su propia identidad.
  • No se debe corregir al niño por hacer mal una secuencia, simplemente se mostrará la forma correcta de hacerla y se dejará al niño realizar la actividad libremente, de ahí la importancia de presentar al niño el material en su momento oportuno, según su desarrollo, para que sea él mismo el que desarrolle libremente la secuencia y sea capaz de descubrir el error.
  • Los materiales Montessori están cuidadosamente diseñados para estimular al niño en el pensamiento lógico y el descubrimiento. Permiten lo que se conoce como “control de error” esto es, si el niño ha hecho algo mal será evidente, por ejemplo, una figura geométrica no encaja con la otra, de esta forma es el propio niño el que trabaja sobre su error de forma independiente, según su propio desarrollo en ese momento
  • Son atractivos y simples.

Crecimiento intelectual pero también emocional

No debemos olvidar que el objetivo principal del método Montessori, ya sea en casa o en la escuela, es ayudar al niño a desarrollar su máximo potencial.

Las actividades que se ofrecen al niño promueven su crecimiento emocional y coordinación física. Además preparan su mente para futuros esfuerzos intelectuales a la hora de adquirir conocimientos “académicos“.

En un resumen esquemático se podría decir que lo que se pretende es que el niño ame aprender, que disfrute en el proceso de adquirir conocimientos. En realidad, es lo que debería perseguir cualquier método educativo: amor por aprender.

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